No declarar un piso en alquiler puede ser una de las peores ideas que pueda llegar a tener un arrendador. Es muy fácil que Hacienda se de cuenta de que alguien vive en un piso que debería estar vacío, aunque el pago entre propietario e inquilino sea en mano: el hecho de que haya un gasto de suministros elevados en un piso que debería estar vacío o una simple denuncia anónima de un vecino cotilla pueden ser los desencadenantes de que Hacienda se entere de todo.

Es cierto que si, por ejemplo, lo que se hace es que se arrienda una habitación sin contrato en la casa que ya es vivienda habitual del propietario, detectarlo es más complicado. Aún así, siempre hay riesgos. Los impuestos no son algo para tomarse a broma y es útil conocer a lo que se exponen aquellos que decidan no declarar su piso en alquiler.

Sanciones e intereses de demora por no declarar el alquiler

Cuando Hacienda descubre un alquiler no declarado inicia un proceso por el cual el propietario tendrá que pagar las cantidades no declaradas y abonar una multa. Es decir, si Hacienda descubre que el arrendador ha estado dos años sin declarar el alquiler, este tendrá que abonar nada más y nada menos que 24 mensualidades de ese alquiler al fisco MÁS una sanción económica.

Y esta sanción económica puede llegar a ser del 50% o hasta el 150% de la cantidad defraudada, dependiendo de si la ocultación de ingresos se considera leve, grave o muy grave. Más le vale al propietario haber ahorrado si quiere hacer frente a este pago sin que se le embarguen las cuentas por no poder afrontarlo.

Pero, antes de cobrarse la multa, Hacienda hará una propuesta de liquidación

La liquidación de Hacienda previa a la multa

¿Qué es una propuesta de liquidación? Es una liquidación paralela al IRPF con un importe estimado de los ingresos recibidos por el alquiler no declarado. Esos ingresos tributarán al tipo máximo posible, sin aplicar las deducciones fiscales de las que disfrutan los propietarios por alquilar pisos destinados a la vivienda habitual. Una vez hecho esto abrirá un expediente sancionador al propietario, que ya sí se enfrentará a la multa (leve, grave o muy grave) a la que, además, se sumarán los intereses de demora por no declarar a tiempo.

Las multas de Hacienda por no declarar el alquiler

Multa leve

Una infracción leve es aquella que se da cuando, como dice la Ley, es “inferior o igual a 3.000 euros. (…)La sanción por infracción leve consistirá en multa pecuniaria proporcional del 50 por ciento“. Esto quiere decir que, si la cantidad defraudada es, por ejemplo, 2.000 euros, la multa será de 1.000 euros, que se sumarán a la cantidad total defraudada.

Multra grave

Como indica la Ley: “La sanción por infracción grave consistirá en multa pecuniaria proporcional del 50 al 100 por ciento”. Se considera grave cuando se defraudan más de 3.000 euros y exista ocultación. Por lo tanto, el propietario que no declare un alquiler que ya le ha reportado, por ejemplo, 4.500 euros, podría llegar a tener que pagar esa misma cantidad al fisco como multa.

Multa muy grave

La multa será muy grave “cuando se hayan utilizado medios fraudulentos y cuando se hayan dejado de ingresar cantidades retenidas o que se hubieran debido retener o ingresos a cuenta, siempre que las retenciones practicadas y no ingresadas, y los ingresos a cuenta repercutidos y no ingresados, representen un porcentaje superior al 50% del importe de la base de la sanción”.

La sanción por infracción muy grave “consistirá en multa pecuniaria proporcional del 100 al 150 por ciento”, según la Ley. En este sentido, se podría llegar a pagar incluso más de la cantidad defraudada.

Tabla de sanciones alquiler

Infografía de FinancialRed

Pérdida de beneficios fiscales

Por último, a la liquidación y a la sanción se le suma la pérdida de beneficios fiscales que Hacienda otorga al propietario de un inmueble en alquiler que declara todo de la forma correcta.

  • Deducciones por alquiler

Existen jugosas deducciones por alquiler, como la deducción del 60% sobre las rentas por capital inmobiliario, que permite al propietario pagar solo el 40% de los beneficios que le reporta el alquiler. Además, ya no habrá manera de deducirse los gastos que ocasiona el alquiler (reparaciones, muebles nuevos…).

  • Protección frente a desperfectos e impagos

Si el inquilino ocasiona desperfectos en el piso o bien decide dejar de pagar el alquiler, el contrato es la mejor herramienta para recuperar el dinero perdido en ambos casos, y también la mejor salvaguarda para echar a un inquilino moroso. Sin embargo, si se decide no hacer un contrato legal para no declarar a Hacienda, el propietario se arriesga a no tener la protección adecuada si ocurre cualquier incidente.

  • Imputación de Renta Inmobiliaria

Los pisos vacíos generan gastos en impuestos, por lo que “fingir” que un piso en propiedad está vacío sigue generando un gasto anual que suele ser del 1 o 2% de su coste total. Huelga decir que no declarar este impuesto también implica sanciones económicas.

Hacienda no perdona y, después de conocer todos los problemas que acarrea no declarar un piso en alquiler, será el propietario quién decida si prefiere dormir tranquilo por las noches o jugársela y tratar de engañar a la Agencia Tributaria. El mejor consejo que se puede dar es que, a la larga, será mucho más beneficioso declarar el alquiler que no hacerlo.

 

Nueva llamada a la acción

Ariadna Arias

Ariadna Arias

Periodista y copywriter freelance. Colaboro con algunos medios escribiendo artículos de temática variada y redacto webs enfocadas al SEO a particulares y empresas. Abarco mucho, pero también aprieto mucho, y me encantan los retos. ¿Algo sobre mí? Nunca dejo las cosas a me

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