La inversión en bienes inmobiliarios es una de las opciones más populares entre las personas que quieren obtener rentabilidad por su capital. No obstante, la crisis que se inició en 2008 y se alargó durante un largo periodo nos muestra que las inversiones en bienes raíces no están exentas de riesgos. Estos son algunos de los riesgos de la inversión inmobiliaria que deberíamos tener en cuenta antes de acometer una operación.

Oscilación en los precios de la vivienda

A mes de noviembre, el precio de la vivienda ha repuntado un 4,6% interanual en España -con grandes diferencias entre las diferentes regiones- según los datos de Idealista. Estos valores son habituales cuando la economía marcha a un ritmo regular. No obstante, y cómo hemos destacado anteriormente, el de la vivienda es un mercado cíclico que se puede resentir si la situación económica general se deteriora.

Se necesita un capital considerable para invertir

Para invertir en vivienda es imprescindible disponer de una cantidad de capital considerable -o ser una persona muy solvente a la que los bancos le presten el dinero- para acometer la operación de compra-venta del inmueble. Si ya eres propietario de un inmueble y lo tienes alquilado, una opción puede ser apalancarte en tus bienes raíces para conseguir financiarte.

Una cartera poco diversificada

Una de las consecuencias de que la inversión inmobiliaria requiera de un capital considerable es que, en algunas ocasiones, no se diversifique la cartera de forma adecuada. Este hecho puede provocar que, ante una caída generalizada de los precios en el sector, la afectación sobre nuestras finanzas sea grave.

Cambios legislativos

Los cambios en las normativas -tanto estatales como autonómicas y municipales- pueden afectar al valor de nuestro inmueble. Recalificaciones de suelo, nuevas leyes del alquiler… Pueden tener un impacto significativo en nuestra inversión.

Inversión complicada de liquidar

En un momento en el que sector inmobiliario esté en pleno apogeo no tendrás muchas dificultades en liquidar tu inversión. Sin embargo, si el panorama económico es malo y el precio de la vivienda se encuentra en un ciclo bajista, puede ser realmente complicada convertir el bien raíz en liquidez.

Riesgos asociados al alquiler

Una inversión inmobiliaria muy habitual consiste en comprar una vivienda para, inmediatamente después, alquilarla. Llevar a cabo esta operación puede ser financieramente interesante, pero también entraña riesgos. El principal es que seleccionemos un mal inquilino que al cabo de unos pocos meses incurra en impagos. Si esto sucede, nuestra inversión se verá perjudicada.

 

Nueva llamada a la acción

Guillem

Guillem

Periodista especializado en emprendeduría y proptech

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