Comprar un piso para alquilarlo después es un clásico de la inversión inmobiliaria. Ciertamente, esta operación, si se lleva a cabo de manera adecuada y en el momento preciso, puede reportar un importante retorno económico al arrendador. No obstante, también existen algunos riesgos. Veamos las dos caras de la moneda de comprar un piso para alquilar.

Beneficios y ventajas de comprar un piso para alquilarlo

  • Mayor facilidad para alquilar que para vender: Esto sucede especialmente en las grandes ciudades, donde la oferta y la demanda de vivienda para arrendar esta claramente descompensada. Esto significa que es posible encontrar un inquilino en pocos días y, en cambio, encontrar un comprador nos puede tomar más tiempo.
  • Un cambio de hábitos y de cultura: Es un hecho que, si bien alquilar una vivienda hasta hace pocos años era una opción minoritaria, a día de hoy es una alternativa en auge. Parece que la tendencia seguirá al alza, y esto supone que una propiedad para alquilar es un activo valioso y con potencial de revalorizarse.
  • Ingresos regulares a final de mes: Si alquilamos nuestra propiedad y damos con un inquilino que abone las rentas escrupulosamente dispondremos de unos ingresos mensuales que, a priori, son seguros. En este mismo sentido, el dinero percibido mes a mes se puede destinar a pagar la hipoteca del piso y hacer todavía más redonda la inversión.
  • Una fiscalidad favorable: Si alquilas tu propiedad como vivienda tienes derecho a una deducción del 60% sobre el total de las rentas. Además, muchos otros gastos como las reparaciones del hogar, los gastos hipotecarios y las amortizaciones, el IBI -entre otros tributos-, la comunidad y el seguro del hogar son deducibles.

Riesgos de comprar un piso para alquilarlo

  • Inversión poco líquida: Sí después de haber adquirido y alquilado el piso necesitas -por cualquier motivo- recuperar tu inversión, puedes encontrarte en problemas. Para comprar un piso se precisa de un capital considerable, y encontrar a una persona dispuesta a adquirir la vivienda puede ser un proceso largo. Además, existe la posibilidad de vender el piso a pesar de que haya una persona residiendo en la casa, pero puede dificultar la operación de compra-venta.
  • Importante inversión inicial: A no ser que seas un inversor acaudalado, es muy posible que tengas que recurrir a financiación bancaria para comprar un piso para alquilar. Otra opción, si dispones de otros inmuebles arrendados, es solicitar un adelanto de las rentas que te permita obtener 12 meses del alquiler en menos de 24 horas.
  • Riesgos asociados al alquiler: Alquilar un inmueble no está exento de riesgos. Retrasos en el pago e impagos del alquiler, vandalismo en la propiedad, problemas con el resto de los vecinos… son incidencias que pueden suceder cuando alquilamos nuestro piso a un inquilino al que no conocemos. Por este motivo es recomendable realizar una selección exhaustiva antes de alquilar una propiedad. De la misma forma, también hay compañías que comercializan seguros del hogar y, al mismo tiempo, se encargan de la gestión del inquilino.

 

Nueva llamada a la acción

Guillem

Guillem

Periodista especializado en emprendeduría y proptech

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