Todo sobre el contrato de alquiler de habitación [Plantilla]

29/12/2021
29/12/2021
Advancing 9 Gestión del alquiler 9 Todo sobre el contrato de alquiler de habitación [Plantilla]

Un contrato de alquiler de habitación es un documento mediante el cual un arrendador puede arrendar una o varias habitaciones ubicada en el interior de un inmueble de su propiedad, sin tener que alquilar el inmueble en su totalidad. Muchos arrendatarios suelen acudir a este tipo de alquileres debido a que, como es obvio, resulta más económico que arrendar una vivienda completa. Sin embargo, tal como tiene ventajas, el contrato de alquiler de habitaciones puede tener ciertos inconvenientes, tanto para el casero como para los inquilinos. Por lo tanto, es muy importante conocerlo al detalle si finalmente se apuesta por arrendar una habitación en vez de la vivienda completa.

¿Qué debe ir incluido en el contrato de alquiler de habitación?

Legalmente no se encuentra ningún contenido mínimo que deba ser incluido en el contrato de alquiler de habitación. De hecho, ni siquiera, es necesario que dicho contrato sea realizado por escrito. Sin embargo, lo ideal es que este todo se plasme en un documente a fin de evitar inconvenientes para ambas partes. 

De la misma forma, hay algunos elementos que deben ser incluidos en este contrato, puesto que permitirán evitar contratiempos en el futuro. Estos elementos son:

Duración del contrato

La duración del contrato de alquiler de habitación será la acordada entre el arrendador y el arrendatario. No obstante, en el contrato se pueden incluir cláusulas que le permitan al inquilino terminar de forma anticipada el contrato o que una vez finalizado el periodo de alquiler especificado, el inquilino pueda tener una serie de prórrogas, que le permitan quedarse en la habitación.

La habitación destinada al arrendamiento

Se debe ser muy específico respecto a cuál será la habitación ocupada por el arrendatario. En especial si en la propiedad hay más habitaciones en alquiler. Por esta razón, muchos arrendadores suelen identificarlas con números o letras, facilitando su localización. 

Repartición de los gastos extras

En los alquileres de habitación pueden surgir gastos adicionales. El contrato de alquiler debe explicar de forma detallada cómo serán repartidos entre el arrendador y el arrendatario.

La posibilidad de subarrendar

La posibilidad del subarrendamiento o de ceder el contrato a un tercero es otro de los elementos que deben ser aclarados en el contrato. En la mayoría de los casos, el arrendatario tiene el derecho a subarrendar o ceder el contrato de alquiler a otra persona, siempre y cuando el arrendador no lo prohíba expresamente dentro de las cláusulas del contrato. 

Los servicios que serán incluido

El contrato de alquiler de habitación debe incluir información sobre los servicios a los que el arrendatario tendrá acceso, por ejemplo, internet, cocina, lavandería, áreas comunes, entre otros.

Precio del alquiler

Se trata de uno de los elementos más importantes a incluir en cualquier contrato. Se debe detallar todos los aspectos relacionados con el alquiler. Es decir, cuanto se tiene que pagar, de qué forma y los lapsos de tiempo para hacerlo. 

¿Qué debe tomar en cuenta el arrendador?

En lo que respecta al arrendador, debe tener presente que, al realizar un contrato de alquiler de habitación, tendrá que someterse a una serie de implicaciones fiscales. Al realizar un arriendo de este tipo, el arrendador tiene que declarar a hacienda los beneficios que obtenga de la habitación sometida a alquiler. Sin embargo, esta declaración puede ser deducida entre un 50% y 100% de la cantidad total, dependiendo de las situaciones que pueden presentarse, las cuales se describen a continuación:

Deducción del 100%

El arrendador puede deducir el 100% de la renta cuando los ingresos netos obtenidos superen el IPREM y el arrendatario presenta una edad comprendida entre los 18 y 30 años.

Deducción de entre el 50% y el 60%

Dependiendo del año de la firma del contrato se puede tener una deducción del:

  • 60% de las rentas obtenidas por el alquiler de la habitación si el contrato de alquiler de habitación fue firmado después del 1 de enero del año 2011. 
  • 50% de las rentas obtenidas por el alquiler de la habitación si el contrato de alquiler se firmó antes de 2011.

Reducción de la desgavación de hipoteca

En el caso de que el arrendatario emplee la propiedad en donde está localizada la habitación en alquiler como vivienda principal, y se desgrava hipoteca, se puede obtener una rebaja de dicha desgravación, producto del alquiler de la habitación.

¿Es necesario el pago de fianza o garantías al firmar un contrato de alquiler de habitación?

La mayoría de los arrendamientos se encuentran regidos por la Ley de Arrendamientos Urbanos, o LAU, por sus siglas. Según el artículo 36 de esta ley, el arrendatario se encuentra en la obligación de pagar una fianza como garantía para el arrendador. Por lo que es un error común pensar que al firmar un contrato de alquiler de habitación hay que realizar el pago de la fianza. Sin embargo, el alquiler de habitaciones no se encuentra sujeto a la Ley de Arrendamientos Urbanos, sino al Código Civil. Por lo tanto, no es una obligación para el arrendatario realizar el un pago a un organismo administrativo según la Comunidad Autónoma en que se encuentre la habitación. 

Aun así, según el artículo 1255 del Código Civil, en el cual se establece el principio de libertad de pactos, el arrendador tiene la libertad de solicitar un pago como fianza o garantía, que sirva como una forma de responder en caso de impagos del alquiler o desperfectos en la habitación causados por el inquilino. El valor de la fianza en la mayoría de los casos es el mismo de cualquier arrendamiento, un mes de renta, con la única diferencia de que este no se deposita administrativamente.

Inconvenientes de los contratos de alquiler de habitación

Aunque pueda parecer una gran alternativa, en especial en tiempos de crisis, la firma de un contrato de alquiler de habitación puede traer algunos inconvenientes, tanto para el arrendador como para el arrendatario.

En el caso del arrendador, uno de los principales aspectos negativos que tienen los contratos del alquiler de habitación es el periodo de tiempo que pueden llegar a par las habitaciones en alquiler, puesto que estas se frecuentan en épocas vacacionales, por lo que pueden pasar una gran parte del año vacías, sin generar ningún tipo de ganancias.

Otro inconveniente que pueden tener los caseros, es el manejo de los contratos de alquiler, puesto que mientras más habitaciones tenga disponibles, mayor será el número de contratos de alquiler de habitación que tendrá que realizar, lo cual dificulta su manejo y además representa un gran gasto en gestorías. 

En lo que respecta al arrendatario, las condiciones son muy diferentes a las de arrendar una vivienda completa. Los espacios son limitados y en muchas ocasiones, hay más inquilinos en la misma propiedad, lo cual puede dificultar el uso de áreas comunes como lo son la cocina o la lavandería. 

Nueva llamada a la acción
Nueva llamada a la acción

Suscríbete al blog de Advancing para no perderte ningún artículo:


Buscar en el blog

Nueva llamada a la acción

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.