¿Cómo funciona el aval bancario en el alquiler?

08/10/2021
08/10/2021
Advancing 9 Gestión del alquiler 9 ¿Cómo funciona el aval bancario en el alquiler?

Firmar un contrato de alquiler puede representar un buen negocio o, por el contrario, convertirse en un verdadero dolor de cabeza. Como pasa con cualquier otra relación contractual, arrendar una propiedad supone algunos riesgos para ambas partes. A fin de evitar contratiempos, muchos arrendadores solicitan a sus futuros inquilinos un aval bancario

¿Qué es un aval? 

El término aval hace referencia a una persona o cosa que sirve como garantía ante un tercero para asegurarle el pago de un préstamo. Esto significa que, si una persona solicita un préstamo y no cumple con los pagos correspondientes, la empresa prestamista puede exigirle al aval que cubra la deuda. 

Contar con el respaldo de un aval es un requisito a menudo indispensable para quienes solicitan un crédito a un banco o entidad financiera. De esta manera, el banco se asegura de que el dinero que ha prestado le será devuelto en el tiempo establecido, independientemente de que los pagos sean hechos por el deudor o por su aval

Por lo tanto, quien sirve de aval corre el riesgo de adquirir una deuda de forma indirecta. Por eso, cuando es un banco el que asume el papel de aval, se aplican varias medidas para disminuir las probabilidades de incurrir en pérdidas. 

¿Qué es un aval bancario para alquiler de vivienda? 

Un aval bancario para alquiler de vivienda es un contrato de compromiso en el que un banco asume la responsabilidad de pagar una deuda ante un tercero en beneficio de uno de sus clientes. En este caso particular, el banco accede a pagar el alquiler por la renta de una vivienda si el inquilino no puede hacerlo dentro de los plazos establecidos. 

Muchos propietarios de viviendas le exigen a su futuro inquilino que presente un aval bancario como requisito para poder alquilar el inmueble. De esta forma, el propietario se asegura de que recibirá a tiempo el pago del alquiler, ya sea que el pago lo haga el propio inquilino o su aval, es decir, el banco. 

¿Cómo se solicita un aval bancario para alquiler? 

Si estás interesado en alquilar una vivienda y el propietario te exige que presentes un aval bancario, tendrás que dar una serie de pasos para poder conseguirlo. Veamos: 

  1. Lo mejor es que te dirijas personalmente a tu entidad bancaria y solicites un aval bancario. 
  2. El banco hará un estudio de tu capacidad financiera para determinar los riesgos de concederte un aval bancario. Entre otras cosas, revisará si tienes otras garantías firmadas, como préstamos o hipotecas, así como el nivel de vinculación que tienes con el banco en base a la cantidad y tipos de cuentas, tarjetas, seguros, etc. 
  3. Otro aspecto que analizará el banco es tu solvencia económica, es decir, tus ingresos mensuales, para saber si estas en capacidad de asumir compromisos económicos. 
  4. De aprobarse tu solicitud, se firmará ante notario una póliza de cobertura de garantía bancaria, documento en el que se regulan las comisiones, los gastos y reembolsos en el caso de que se ejecute el aval. 
  5. Cada institución financiera tiene sus propios términos y condiciones para aprobar un aval bancario, así que debes aclarar cualquier duda con tu banco. 

En algunos casos, el procedimiento para obtener un préstamo de este tipo no es sencillo, especialmente si tienes poco tiempo como cliente de tu banco. 

Características de un aval bancario en el alquiler 

  • Un aval bancario es un contrato público, es decir, se firma ante un notario, que suele ser el del propio banco o independiente. 
  • Los bancos suelen pignorar el dinero equivalente a tres o seis meses de alquiler, lo que quiere decir que inmovilizan esa cantidad de dinero para que el avalado no pueda usarla hasta el vencimiento del aval bancario. 
  • El aval bancario tiene una serie de comisiones y gastos notariales que deben ser cubiertas por el avalado. 
  • En el documento del aval para el alquiler debe incluirse la siguiente información básica: el importe total, el plazo de duración y renovación y la condición de cobro a primer requerimiento hecho por el arrendador. 

Riesgos y ventajas de solicitar un aval bancario para alquiler 

Según datos recientes, más de 3,4 millones de hogares viven de alquiler en España, una cifra que va en aumento. Esta situación ha hecho que cada vez más propietarios se enfrenten a un problema relacionado con el alquiler de viviendas: el impago de la renta

Puesto que se trata de una situación recurrente y para nada agradable, muchos dueños de inmuebles le solicitan a su futuro inquilino varios requisitos para asegurarse de que este cumplirá con el contrato de arrendamiento. Un requisito habitual es el aval bancario para alquiler, cuya solicitud presenta riesgos y ventajas para ambas partes. 

Ventajas de solicitar un aval bancario en el alquiler de vivienda 

Evidentemente, el propietario del inmueble en renta es quien más se beneficia de contar con un aval bancario, ya que este documento garantiza que recibirá puntualmente el pago del alquiler de la vivienda. Solo tendrá que dirigirse a la entidad bancaria y solicitar la ejecución del aval para recibir el dinero que le corresponde. 

Igualmente, cuando el futuro inquilino logra que su banco le firme un aval bancario para alquiler, está demostrando que es digno de confianza y que puede asumir el compromiso de rentar un espacio donde vivir. 

Además, con este documento el arrendatario tendrá acceso a los mejores inmuebles en renta, aquellos que están ubicados en zonas estratégicas y que le ofrecen más ventajas y comodidades. 

Riesgos de solicitar un aval bancario para alquiler 

Por otra parte, exigirle a un futuro inquilino que presente un aval bancario como requisito para rentarle un inmueble puede espantarlo rápidamente, tomando en cuenta lo difícil que puede ser para algunas personas que su banco les conceda este tipo de garantía. 

En el caso de los propios inquilinos, tener que solicitar un aval bancario para alquiler a su banco supone incurrir en gastos adicionales y procesos legales que pueden tomar mucho tiempo. Además, perderá temporalmente el acceso al dinero que el banco pignora o aparta para hacer efectivo el aval en caso de ser requerido. 

Por último, durante la firma del contrato hay que verificar que este no incluya la tan temida cláusula de ejecución a primer requerimiento. Este apartado le permite al arrendador ejecutar el aval sin necesidad de presentar pruebas de que el inquilino ha incurrido en impago, lo que a su vez obligaría al inquilino a iniciar un proceso judicial para recuperar su dinero. 

¿Cuáles son las alternativas a un aval bancario? 

Para muchos inquilinos, solicitar un aval bancario es un proceso molesto que prefieren evitar a toda costa valiéndose de alternativas como: 

Seguro de caución:

El seguro de caución también responde ante terceros si la obligación del pago de alquiler no se cumple, pero sin exigir la inmovilización de dinero ni incurrir en gastos notariales ni de comisiones. 

Depósito en garantía

El inquilino entrega al propietario una cantidad de dinero por adelantado para garantizar el pago de la renta. 

Aval personal

De forma solidaria, una persona solvente firma el contrato como avalista o fiador, comprometiéndose a pagar si el inquilino no puede hacerlo. 

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