El dinero necesario para reformar una vivienda depende, evidentemente, del tipo de obras que queramos llevar a cabo. Según datos de Andimac (Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción), el precio medio de una reforma en España para un inmueble de 90 metros cuadrados se situó en 2018 en 22.700 euros más IVA, es decir, casi 30.000 euros si contabilizamos los impuestos. No obstante, la horquilla de precios es muy amplia, y algunos portales especializados cifran en entre 40.000 y 50.000 euros más IVA una reforma integral del hogar.

Crédito para la reforma de una vivienda

Pedir un préstamo no es una condición sine qua non para reformar la vivienda, pero muchas personas optan por pedir financiación cuando se han decidido a hacer obras en casa. Llegados a este punto, hay diferentes tipos de créditos que podemos solicitar para afrontar este gasto.

  • Tarjeta de crédito: Puede ser recomendable para acometer pequeñas reformas que no impliquen un gran desembolso. Cambiar el mobiliario de alguna de las estancias de la casa -como el baño o la cocina- podría costearse a través de este método. Por norma general, las deudas contraídas a través de una tarjeta de crédito se pagan al mes siguiente de haberlas contraído. Si se opta por un pago aplazado, los intereses se incrementarán.
  • Préstamo personal: Es un método muy habitual de financiar este tipo de gastos. A través del préstamo personal podemos fijar unos plazos convenientes para devolver el préstamo, aunque hay que tener en cuenta que cuanto más dilatemos la devolución de la deuda, mayor serán los intereses.
  • Préstamo con garantía hipotecaria: Esta financiación guarda bastantes parecidos con el préstamo personal. Este tipo de financiación nos permite fijar una devolución de la deuda a plazos de la cual respondemos con un activo inmobiliario. De esta manera quizás podemos obtener crédito a un precio más bajo, pero a la vez estaremos arriesgando nuestro inmueble o el de un tercero que nos lo haya cedido como aval.
  • Adelanto de las rentas: Los propietarios de inmuebles en alquiler tienen una alternativa muy interesante si desean obtener financiación para reformar una vivienda: solicitar un adelanto de las rentas. A través de esta solución de liquidez inmediata los arrendadores reciben 1 año completo de las rentas de su inquilino y pueden utilizarlo para costear las obras. Además, el inquilino es el encargado de devolver el préstamo mes a mes y el activo inmobiliario no se utiliza como aval. Este mecanismo puede ser útil tanto si el propietario desea reformar una casa para alquilar como si quiere hacer obras en su propia residencia.

 

Nueva llamada a la acción

Guillem

Guillem

Periodista especializado en emprendeduría y proptech

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