A la hora de pedir un crédito, una de las garantías que más habitualmente exigen las entidades financieras es una nómina. Este documento acredita que tenemos unos ingresos mensuales recurrentes y, por consiguiente, es una prueba fiable que ayuda determinar si tenemos capacidad para devolver un préstamo. En el caso de los autónomos, que no disponen de nómina, pueden presentar movimientos frecuentes en su cuenta que demuestren que dispone de unos ingresos estables. No obstante, las mayores dificultades para conseguir financiación aparecen cuando no disponemos de un dinero que entré regularmente a nuestra cuenta. Paradójicamente, cuando nos encontramos en una situación de estas características -por ejemplo causada por estar en el paro- puede ser uno de los momentos en los que más necesitemos solicitar un crédito. No obstante, existen diversas fórmulas para solicitar y conseguir un crédito sin nómina.

Solicitar un préstamo con garantía real

Una de las alternativas son los préstamos con garantía real. Este tipo de crédito se concede cuando el prestatario puede responder de la deuda que va a contraer presentando un bien patrimonial como garantía. Llegados a este punto, la entidad financiera procederá a realizar un scoring -un proceso de puntuación en el que se valorará el riesgo de la operación- en el que se estimará el valor del activo patrimonial que se ha presentado como garantía, así como otras variables como el estado civil, la edad o la profesión de la persona que solicita el crédito. Si el banco considera que el riesgo de conceder préstamo es asumible, realizará una oferta vinculante en la que se estipularan las condiciones del mismo. El principal riesgo de solicitar este tipo de financiación es que respondemos de la deuda con nuestro patrimonio y, en caso de que no la podamos saldar, podemos perder el activo que hayamos presentado como garantía.

Préstamo con las rentas de tu alquiler

Si eres un propietario de un inmueble en alquiler, también puedes solicitar un crédito independientemente de tus ingresos mensuales. Hay compañías que adelantan 1 año del alquiler a los arrendadores y, a partir de ese momento, se encargan de cobrar las rentas mensualmente al inquilino. Este tipo de préstamos te permitirá recibir una importante inyección de liquidez en muy poco tiempo y no pondrás en riesgo ninguna propiedad.

Crédito con prestación del paro

También existe la posibilidad que, a pesar de no disponer de un empleo, sí que percibamos ingresos mensualmente. Es el caso de las personas en situación de desempleo pero que cobran el paro, alguna prestación por discapacidad o cualquier otro tipo de subsidio. En estos casos, las entidades financieras analizarán detalladamente nuestra solicitud pero, si los ingresos mensuales son suficientes, es probable que nos concedan el préstamo.

 

Nueva llamada a la acción

Guillem

Guillem

Periodista especializado en emprendeduría y proptech

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