Tener que afrontar un impago en lass cuota del alquiler por parte del inquilino es una de las peores pesadillas de cualquier propietario. No obstante, existen ciertas recomendaciones que, como arrendador, pueden ayudarte reducir el riesgo de morosidad del alquiler.

Ofrecer una vivienda o local en buenas condiciones

A nadie le gusta estar continuamente de obras o llamando a profesionales para que realicen reparaciones. A tu inquilino, tampoco; y ese puede ser un motivo que le impulse a demostrar su enojo dejando de pagar  la renta mensual.

Por eso, antes de poner tu inmueble en el mercado, es recomendable que lo revises a fondo, incluidos el de sus electrodomésticos. Un inquilino contento es menos probable que incurra en impagos.

Domiciliación de suministros

Luz, agua, gas, teléfono… Son servicios que deben figurar a nombre del inquilino que ocupa la vivienda o local en ese momento. De ese modo, en caso de deuda, la compañía realizará la reclamación pertinente al arrendatario.

Establece un precio acorde con el mercado

Si eres realista en este aspecto, será más fácil encontrar un inquilino que pueda hacerse cargo de la mensualidad y evitar impagos. Puedes contratar una agencia para orientarte en este aspecto, ya que tienen más conocimiento sobre la situación del mercado en cada momento y valoran aspectos que influyen en el precio como el tamaño, las comodidades, la zona, etc.

Informe FIM Score y documentación personal

Se trata de un Fichero de Inquilinos Morosos. Su consulta te ofrece, por un módico precio, la posibilidad de conocer más a fondo el historial de deudas de tus potenciales inquilinos y evitará que alquiles tu inmueble a alguien que ya ha sido moroso anteriormente

También resulta aconsejable pedirle al arrendatario que te muestre su contrato de trabajo, la nómina y las referencias de arrendadores previos para poder hacerte una idea de su perfil.Es cierto que esto no te ayudará a saber si será un buen pagador, pero al menos podrás valorar si es capaz de hacerse cargo del pago del alquiler.

La fianza no debe considerarse como una mensualidad

Si bien es cierto que para calcular el importe de la fianza se toma como base la cantidad de una mensualidad, eso no significa que pueda considerarse parte del pago del alquiler.

El objetivo de solicitar una fianza es cubrirte ante los posibles desperfectos que el inquilino pueda ocasionar en tu inmueble y que te supondrían un gasto una vez que el contrato haya finalizado. Sin embargo, es posible que des por supuesto que dado que te pagó el importe de una mensualidad por adelantado, no es obligación suya abonarte la última cuota del contrato. Es un detalle del que debes estar pendiente a la hora de finalizar el acuerdo entre ambos.

 La morosidad del alquiler puede evitarse

Aunque siempre se puede contratar un seguro de impago, que te cubriría ante futuras deudas del inquilino, no resulta complicado prevenir y tomar unas pequeñas medidas que pueden ahorrarte serios problemas en caso de que tu inquilino se niegue a cumplir con sus obligaciones.

 

Nueva llamada a la acción

Ana Calzada

Ana Calzada

Periodista, consultora y formadora

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