A veces con ciertas personas te empiezan a saltar señales de alarma y no sabes muy bien por qué. A la hora de poner un inmueble en alquiler, es aconsejable tomar ciertas medidas para protegerte de futuros imprevistos y alquilar tu piso de forma segura. Además, es importante prestar atención a determinados comportamientos que te pueden hacer sospechar que esa persona te dará problemas en el futuro.

Una medida eficaz es plantear un estudio de solvencia, de forma sencilla y basándote en una serie de pautas.

Se niega a alquilar a través de agencia

Insiste en que solo le interesa alquilar sin agentes mediadores. Sin embargo, aunque no sea imprescindible, para el arrendador siempre resulta muy útil acudir a una agencia intermediadora del alquiler, porque se siente más protegido ante cualquier problema que pudiera surgir, especialmente de impago. Este tipo de empresas está habituada a detectar posibles inquilinos morosos o problemáticos, por lo que ellos intentan evitarlas a toda costa.

No presenta la documentación solicitada

Antes de proceder a alquilar una vivienda o local, lo normal es solicitar una serie de documentación que ayuden al arrendador a hacerse una idea sobre su inquilino: contrato, nómina, cartas de recomendación, etc.

Si es buen pagador y tiene la intención de cumplir con las condiciones del contrato, no tendrá problema en aportarla. Por eso, desconfía de aquellos que ponen excusas.

Certificado de solvencia del inquilino

Puedes solicitar un informe a una empresa para averiguar la situación financiera de tu posible inquilino y así evitar problemas de impago en un futuro. Por la ley de protección de datos, tendrá que dar su autorización para realizar estas investigaciones. Al igual que antes, si no tiene nada que ocultar tampoco tendrá problema en que conozcas algunos datos sobre él. Si tiene deudas o ha tenido problemas en el pasado por cuestiones de morosidad, probablemente no querrá que se descubra.

Quiere adelantar el pago de varias mensualidades

Desconfía siempre de alguien que quiera pagarte un dinero que no le has solicitado. Si bien es cierto que lo normal es que pidas una fianza y que informes de ello al arrendatario, un indicio muy claro de que estás ante un moroso es que alardee de dinero y se ofrezca a pagar, además, varios meses de alquiler. Es una práctica bastante habitual entre los morosos profesionales para intentar embaucar a su arrendador. De esta forma, el propietario se confía por la aparente solvencia del inquilino pero, en realidad, tras el primer pago por adelantado no tiene intención de seguir abonando el alquiler.

No realizar nunca un acuerdo meramente verbal

Todo contrato de alquiler debe fijarse por escrito, reflejando los datos de arrendador y arrendatario, además de las condiciones estipuladas, la cuantía de la mensualidad, la fianza, la duración y demás requisitos establecidos por la ley. Un arrendatario cuya intención es ajustarse a la normativa no tendrá problema en firmar un contrato porque él también se estará protegiendo.

Sé sensato para evitar sustos futuros

No todos van a ser inquilinos AAA pero, si eres precavido, prestas atención a los pequeños detalles e intentas seguir siempre la ley, te ahorrarás más de un quebradero de cabeza.

 

Nueva llamada a la acción

Ana Calzada

Ana Calzada

Periodista, consultora y formadora

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