Los efectos de la crisis originada por el Covid-19 todavía son inciertos. Si atendemos a la última gran crisis que experimentamos en nuestro país, las consecuencias fueron demoledoras para el sector inmobiliario. Una buena muestra de ello es el descenso del precio de la vivienda entre los años que duró la burbuja inmobiliaria -entre 2008 y 2014-, que fue del 36,6%. Todavía es muy pronto para aventurar los efectos que la crisis actual -que tiene un origen totalmente distinto a la de 2008- tendrá sobre el real estate. No obstante, muchos expertos coinciden en que, a diferencia de lo que ocurrió hace una década, en esta ocasión la crisis no se cebará tanto con el sector inmobiliario.

Uno de los negocios más afectados entonces fue el de las franquicias inmobiliarias, que justo antes de la crisis de 2008 vivieron un momento de apogeo y eran omnipresentes en el tejido comercial de las ciudades españolas. Hasta un 70% de las franquicias inmobiliarias bajaron la persiana -pasaron de 4.264 oficinas a tan solo 1.256 locales– y se destruyeron alrededor de 11.000 empleos entre 2007 y 2009. Tras un desplome tan brutal, el sector se ha recuperado aunque sin volver a los números previos a 2008.

El real estate en España ha experimentado un crecimiento sostenido desde 2014. Esto ha supuesto que muchos emprendedores hayan apostado por este ramo de actividad para lanzar sus negocios. Llegados a este punto, una de las primeras cuestiones que se plantean los emprendedores es: ¿Debería crear una agencia desde cero o me conviene más establecer una franquicia inmobiliaria?

Las ventajas de la franquicia inmobiliaria

Entonces, ¿es más recomendable apostar por la franquicia inmobiliaria o por la agencia independiente? Evidentemente, la respuesta a esta pregunta difiere en cada caso, y las recomendaciones también variarán en función de a quién le formulemos esta cuestión. A continuación, recopilamos algunas de las principales ventajas de apostar por una franquicia según una de las enseñas inmobiliarias más reconocidas en nuestro país.

Un modelo de éxito y ayuda inicial

Seguramente sea el aspecto positivo que provoca que más emprendedores se decanten por la franquicia. El modelo ya ha sido probado y ha tenido éxito, bien a nivel local, nacional o incluso internacional. Además, la mayoría de franquicias ayudan a sus franquiciados a arrancar el negocio a través de un plan de negocio más o menos personalizado, asesoramiento para seleccionar el local más adecuado, formación… La franquicia también aporta la imagen y una marca reconocida. Incluso algunas cadenas inmobiliarias ponen a disposición de los nuevos franquiciados una cartera de propiedades común para que puedan comenzar a facturar tan rápido como sea posible.

Aprovechar las economías de escala

La franquicia ya dispone de una cartera de proveedores que permite abaratar el coste de los suministros al aprovechar las economías de escala.

Diseños y publicidad profesionalizados

Las franquicias inmobiliarias cuentan con los servicios profesionales de agencias de publicidad, diseño y marketing a los que, normalmente, una inmobiliaria independiente no podría acceder. Estos servicios se costean a través de las diversas cuotas, cánones y royalties que los franquiciados deben abonar a la matriz. Al final de este artículo detallaremos los distintos conceptos por los que pagan los afiliados y su precio aproximado.

Los inconvenientes de la franquicia inmobiliaria

Hasta ahora hemos visto los aspectos favorables de la franquicia según una enseña inmobiliaria. Sin embargo, hay profesionales que destacan que este modelo tiene muchos más inconvenientes que ventajas. Veamos algunas de las ‘sombras’ de las franquicias según un consultor independiente del sector inmobiliario.

Relación de negocio desigual

Es evidente que a la empresa franquiciadora le interesa que sus franquiciados tengan buenos resultados y beneficios. Al fin y al cabo, cuanto más vendan las oficinas afiliadas, más dinero percibirá la empresa matriz en concepto de comisiones. No obstante, la relación que se establece entre ambos sujetos es desigual. El franquiciado debe pagar un canon inicial y compartir sus ingresos con la franquicia pero, si algo sale mal, el riesgo que corre la empresa matriz es muy bajo, ya que dispone de una vasta red de afiliados, por lo que su fuente de ingresos está muy diversificada.

Dificultad para generar ingresos elevados

A cambio de todos los servicios y ventajas que la franquicia inmobiliaria pone a disposición de sus franquiciados, estos deben abonar una comisión a la empresa matriz por cada transacción que llevan a cabo. Esto supone que, aunque la franquicia facilite la captación de propiedades y clientes a las agencias afiliadas, el franquiciado deberá vender más para obtener los mismos beneficios que si su negocio fuera independiente.

Formación desfasada

Aunque la mayoría de franquicias inmobiliarias ofrecen formación a sus afiliados, en muchos casos estos programas formativos no están muy actualizados. Algunos de los campos formativos en los que las franquicias cojean, según la opinión del profesional independiente en cuestión, es el posicionamiento web a través del SEO y la captación online.

Condiciones de las principales franquicias inmobiliarias

Para acceder a formar parte de una franquicia inmobiliaria hay que cumplir una serie de requisitos. Dimensiones mínimas del local, cánon de publicidad, mínimo de permanencia, inversión inicial… En el siguiente cuadro, elaborado por Witei, se recogen las condiciones para convertirse en franquiciado de algunas de las principales franquicias inmobiliarias de España.

 

 

Fuente: Witei

Nueva llamada a la acción

Guillem Tapia

Guillem Tapia

Periodista especializado en emprendeduría y proptech

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